La canción del navegante

10 noviembre 2008

Imposible

Filed under: Textos — quieroserpoeta @ 6:31 am
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Gélida estepa

Los coches pasaban por la avenida mientras la pareja paseaba, disfrutando del aire tibio de una noche de verano. Él procuraba apretar el paso mientras ella le frenaba, cogiéndole de la cintura. Su castaña melena se ocultó bajo el brazo que tenía sobre sus hombros, el brazo de él.

–    ¿Me quieres?
–    Claro que te quiero – repuso el chico, no sin dejar entrever cierta incomodidad por la pregunta y el momento.
–    Quédate un poco más, siempre me dejas antes de las doce. De madrugada, tras vernos, me siento muy sola. Te echo muchísimo de menos – objetó ella con un leve hilo de voz.

El dramatismo de la situación hacía mella en la joven: tras una cena y un corto paseo él se marchaba de repente, como siempre había hecho, sin dar explicaciones. Horas, incluso días esperando verle de nuevo y cuando por fin puede disfrutar de su compañía él se excusa y decide irse.

–    No puedo quedarme, ya te lo he dicho. Lamento de veras volver a irme así, de verdad. Lo siento, no sabes lo que me duele marcharme tan pronto. Anímate.

Pero ella, lejos de animarse, contenía el temblor de su labio inferior, aguantando un amargo sollozo al tiempo que sus ojos se llenaban de lágrimas mal disimuladas con una sonrisa de niña inocente. Estaba harta de excusas y esperas, mas no podía dejarle: lo quería demasiado como para eso. Él era atento, amable, cariñoso, servicial y mil etcéteras más; él era un regalo demasiado precioso como para disfrutarlo con plenitud en las dos efímeras horas que solían verse.

–    Haré lo posible para que podamos quedar mañana o pasado, a más tardar – añadió él, intentando paliar la tristeza que había en el ambiente.
–    Es mentira. Siempre es mentira – dijo ella, dejando escapar un suspiro de resignación.
–    Por favor, no me lo pongas más difícil. De nuevo te pido disculpas.

Cruzaron una bocacalle y terminaron al lado de un parque muy mal iluminado por culpa de las farolas rotas. Él se detuvo ante la entrada lateral y determinó que ése era el mejor lugar para despedirse. Señaló el interior del parque con la mano, diciendo:

–    Iré por aquí. Así atajaré parte del camino de regreso.
–    Me gustaría presentarte a mis amistades – añadió ella -. Suelen preocuparse por cómo nos va, o mejor dicho, por cómo me va contigo. Quieren conocerte, les encantaría y a mí también, seguro que les caes bien.
–    Pero…
–    Por favor, te lo pido por favor.
–    Vale, buscaré un hueco. Ya te he dicho que mi trabajo apenas me deja respirar. Me voy ya.

Se besaron breve y apasionadamente. Él la miró un instante, dio media vuelta y se internó en la oscuridad de la entrada. Ella se quedó unos segundos de pie, petrificada, sin el menor deseo de regresar a casa. Quería abrazarle, necesitaba en su interior darle un caluroso abrazo, el último de esa noche: ansiaba tener un pequeño consuelo a tan cruel separación. Entró en el parque con prisa, siguió el mismo camino que segundos antes él había tomado y al hacerlo sintió un golpe de calor enorme en todo su cuerpo. La temperatura excesiva del aire la desconcertó, jamás había notado en la calle una ráfaga así: era como asomarse a un horno encendido. El suceso hizo que ella sintiera miedo de proseguir la búsqueda. Salió a la avenida y tomó un taxi.

* * *

La nieve cubría la inmensa estepa, congelada de principio a fin. Alrededor no se percibía más que frío, un frío irreal. La luz de ningún sol iluminaba todo, haciendo que la piel de aquel ser brillase como el metal. Esa extraña criatura, vista desde la distancia, podría confundirse con una masa fundida. De hecho nadie diría que ‘eso’ que flota a toda velocidad, camino de cualquier parte, tiene ‘vida’.

“Otra vez me reclama mi superior en el peor momento”, se decía el ser. “Si vuelvo a llegar tarde seguro que me castigará enviándome a esas montañas donde el frío es hasta cien veces superior. No quiero ni pensarlo”. Una voz retumbó en sus adentros: “No podré cubrirte eternamente, que lo sepas. No nos han pillado por muy poco.” Al lado del primer ser comenzó a flotar otro de similares características, ambos yendo disparados hacia donde habían sido convocados. Cuando un superior requiere la ayuda de sus subalternos exige la presencia inmediata de los mismos. Depende de quien lo ordene la noción de inmediatez cambia, por eso siempre se corre el riesgo de sufrir un severo castigo.

El primer ser continuaba su meditación: “Odio esta existencia, cada vez la odio más”. Fijó su atención en la gigantesca llanura helada. “No hay nada, en nuestro mundo no hay más que luz mortecina y nieve sin agua. Da igual, siempre da igual, somos lo que somos”. Una imagen se condensó en su pensamiento: era una joven, sonriente, lozana y hermosa. Tendía sus brazos hacia él con una expresión de alegría y cariño. “Y ella está allí, en su mundo de días soleados y noches con estrellas. Ella y su ser, sus besos, su piel; ella y su tristeza, su soledad, su pesar por no estar yo acompañándola. Si supiera lo que la necesito, si fuese consciente de lo imprescindible que me resulta su amor…”

Empezaba a verse en el horizonte un destello característico, quizás procedente del trono reservado al superior que los había convocado. “Si ella supiera lo que soy, ¿qué sería de mí?”. A pesar de que la pregunta le punzaba por dentro la repitió decenas de veces, recreándose en su desgracia. Dejó de insistir cuando recordó cómo empezó esa relación. ”La brecha, a través de la brecha la vi a ella. Éste que me sigue me dijo cómo entrar en su realidad, cómo adoptar forma de hombre. Por lo visto los superiores a veces hablan de ello, sobre todo cuando se carcajean del teatro de fuego, tridentes y azufre que emplean para asustar a los humanos”. La verdad se le hacía amarga e insoportable: “Ella y yo, siempre a escondidas, siempre temiendo que ellos me descubran y me condenen: mi crimen es amar cuando se me ha negado tal don”.

El trono era descomunal. A sus pies yacía una infinidad de seres grisáceos con forma de plastilina manoseada y la luz ambiental prodigaba el ejército de reflejos metálicos. El ser y su compañero se unieron al grupo, atentos a las palabras que iba a proferir el superior. La estepa seguía gélida, cubierta de un blanco inerte: aquel que genera el frío despiadado del Infierno.

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16 comentarios »

  1. Otro buen parrafazo, esta vez historia de un amor…imposible.

    Saludos a tod@s l@s que visitan ésta mi humilde morada.

    Comentario por quieroserpoeta — 10 noviembre 2008 @ 6:33 am

  2. “Si ella supiera lo que soy, ¿qué sería de mí?”
    Supongo que a ella le daría lo mismo pues está enamorada de él,no de lo que es.
    A veces nos enamoramos de una sonrisa,de una irrealidad,de un ser invisible,pero…quien puede controlar eso?
    un beso.

    Comentario por S. — 10 noviembre 2008 @ 9:14 am

  3. Hola Navegante!!

    Me ha gustado mucho tu relato… me he quedado con las ganas de saber que pasa en la reunion y entre los enamorados…

    El AMOR es muy poderoso y seguro que soluciona todos los problemas.

    Muchos besos y un gran abrazo!!

    PD: Te di el premio al mejor comentarísta en el post anterior… espero que te guste 🙂

    Comentario por Artemisa — 10 noviembre 2008 @ 11:53 am

  4. Amores imposibles de realizar:
    El Sol y la Luna. El Frío y el Calor…
    O mejor, aún: La Luz y la Oscuridad.
    ¿Un ángel y una humana?
    ¡Buen relato!

    Saludos

    Comentario por Coro — 10 noviembre 2008 @ 2:20 pm

  5. Estoy muy sesibilizado con las historias de amor últimamente xD jajaja La segunda parte me pareció un poco bizarra, pero tus palabras tienen tanto encanto que simplemente te deslizas por los renglones, la detallada descripción ayuda sin duda. Tiene magia.

    Y por favor, destacar por encima de todo esta frase, para mi la clave del relato: “Mi crimen es amar cuando se me ha negado tal don”. Impresionante.

    Un abrazo ^^ bueno, dos para compensar jeje

    Comentario por azulperfecto — 10 noviembre 2008 @ 7:43 pm

  6. Que los “seres superiores” manden sobre ti debe dar, ante todo, mucha rabia.

    Genial el relato.

    Nunca imaginé que el Infierno fuera frío.

    Comentario por turistaentupelo — 10 noviembre 2008 @ 7:44 pm

  7. S.: Enamorarse es siempre hermoso, sea o no el sentimiento correspondido. La revolución de sensaciones que produce dicho estado bien merece el dolor que por él se pueda sufrir. O eso creo yo.

    Artemisa: ¡Puf, los enamorados…! Veo tres finales posibles:

    – El improbable: El demonio protagonista da con la forma de escapar del Infierno. Se ven los títulos de créditos y ale, otra película de Hollywood. Todos felices.

    – El romántico: Descubren sus escapadas y los superiores confinan al demonio a las montañas por toda la eternidad. Hay una despedida entre ambos, todo muy emotivo, en plan novela de comienzos del siglo XIX.

    – El realista: La chica se cansa de tanta soledad y se va con otro chico que conoce al poco tiempo. El demonio maldice su suerte y luego prosigue la rutina que llevaba antes de conocerla. Al menos ha amado, que no es poco.

    Rizando el rizo la historia daría de sí. Yo la dejo abierta y que cada cual invente su propio final. Sobre la reunión, bueno, los demonios siempre están conspirando y haciendo trastadas. Se aburren mucho.

    Por cierto, gracias de nuevo por el premio. ¡Por fin gano algo! jejejejeje.

    Coro: Eeeeeeeeh…Los protagonistas son un demonio y una joven, de ahí la frase final. Yo he representado el Infierno según la visión que tengo de él. Gracias por dejarte caer y otro ‘casho’ saludote.

    Azulperfecto: “Mi crimen es amar cuando se me ha negado tal don”. Y aún así el demonio ama, SE SIENTE LIBRE al hacerlo. Curioso, ¿a que sí?

    Gracias por los elogios y 2+1 abrazos (no voy a ser menos jejejeje).

    Turistaentupelo: En UBIK, obra de ciencia ficción cuya lectura recomiendo, se lee: ‘(…) La gente yerra por completo cuando se imagina el infierno: el infierno es un lugar frío; todo lo que hay en él es frío. El cuerpo significa peso y calor (…)’. El autor (Philip K. Dick) escribe esto al referirse al frío que se siente cuando la muerte se aproxima. Esta idea llamó mucho mi atención por su lógica y a partir de ella inventé luego los demás elementos de esta visión del Infierno.

    Además, el cielo estára nevado y el Infierno en llamas pero la primavera significa vida y alegría, mientras que el invierno simboliza tristeza y soledad.

    Paranoias mías, lo sé. Me alegra que te haya gustado. Más y más saludos.

    EDIT: Me comentan que Gas Natural es quien suministra combustible a los fogones de Belcebú. Si ya decía yo…

    Comentario por quieroserpoeta — 11 noviembre 2008 @ 3:34 am

  8. Hola Navegante!!

    Muchas gracias por escribir todos los finales posibles… me quedo con el primero, el final improbable de Hollywood 🙂

    No me des las gracias, escribes muy bien, me alegro que te guste. Lo tienes más que merecido 😉

    Besitos dulces para tí.
    Eva

    Comentario por Artemisa — 11 noviembre 2008 @ 12:50 pm

  9. Así que era un demonio..luego hasta los demonios pueden amar…¡Me gusta esa idea! Y también que uses un infierno helado y no uno con llamas rugientes, has conseguido mantener el secreto hasta el final.

    Un saludo,

    Pedro.

    Comentario por Pedro Escudero — 11 noviembre 2008 @ 2:49 pm

  10. Hacía tiempo que no leía a nadie que escribiera relatos de este tipo de ficción (en blog, me refiero); es refrescante 😉

    Comentario por Atlanthis — 11 noviembre 2008 @ 6:34 pm

  11. Hola Navegante¡¡ He encontrado cierta similitud entre tu relato de amor -mis favoritos- y City of Angels, con Meg Ryan y Nicolas Cage, sólo que aquí huele a azufre. Y me provoca ilusión el pensar que en ésta historia quizás si pueda haber un “continuará”, antes que pensar en la existencia de un Dios que manda un camión aplastar a la Ryan como mosca contra el vidrio, al haber perdido a uno de sus “angeles”

    Comentario por zulymaruy — 11 noviembre 2008 @ 9:43 pm

  12. Uno a veces quisiera ir por estos derroteros, pero al final siempre acaba de copas con el Diablo…

    Saludos.

    Comentario por jordim — 12 noviembre 2008 @ 4:22 am

  13. Eva: No me saques los colores con tanta coba jejejeje. Estoy aprendiendo y estos son mis ejercicios literarios. Queda mucho camino todavía por andar.

    Pedro: Gracias por venir. El apoyo de un veterano letrado me es muy grato.

    Atlanthis: Mi cabeza está en ebullición constante. Otra cosa es que termine de vencer el terror a la hoja en blanco. Sigo en ello.

    Zulymaruy: Vi esa película en cine cuando se estrenó. Me dio palo el final pero si lo piensas bien tiene su lógica: el ángel termina viviendo tanto lo positivo como lo negativo de la vida. Y de hecho el plano final añade el toque de esperanza que es tan necesario en el día a día.

    No creo que Dios mande camiones ni tampoco creo que haga guerras. La libertad del individuo tiene sus inconvenientes.

    Jordim: Si la copa es de legendario o de ron miel canario, buena copa es 🙂 Gracias por la visita.

    Y dicho sea de paso, voy a escribir un final a la historia. Se me ha ocurrido uno distinto a los tres que dije ayer, ya lo pondré cuando lo tenga listo. Saludos a tod@s.

    Comentario por quieroserpoeta — 12 noviembre 2008 @ 4:56 am

  14. Me agrada la idea deun final diferente a los ya predichos. Ya lo habia leido, pero no comente por qu no me gusto lo del final….. eso de hacer sufrir a alguien como que no me gusta, yo creo que a nadie. En fin. Saludos!

    Comentario por artemiza — 12 noviembre 2008 @ 7:57 am

  15. Hacer sufrir a alguien es la vida misma,artemiza.

    Comentario por S. — 12 noviembre 2008 @ 9:38 am

  16. Artemiza: Intento ser realista. La poesía, el amor, la relación con la sociedad…lo enfoco de forma real y descarnada. Pasiones enormes que se evaporan en un suspiro, esas son las reglas de las relaciones amorosas, esas son las reglas del mercado.

    Yo no las he creado, intento adaptarme a ellas sin perder mi identidad. Y te aseguro que es muy difícil.

    S.: Gallifante para la nena jejeje.

    Cuando tenga las ideas más claras sobre los detalles del final lo publicaré. Hay cosas que me chirrían. Besos a las dos.

    Comentario por quieroserpoeta — 14 noviembre 2008 @ 3:39 am


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