La canción del navegante

15 septiembre 2008

Muro de hielo

Filed under: Reflexiones — quieroserpoeta @ 11:57 am
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Un terreno en medio de la nada y tú. Te veo. Nos separan pocos metros. Me pareces bellísima. Quiero acercarme, quiero que hablemos. Comienzo a caminar hacia ti y tras dar dos o tres pasos tropiezo con algo y caigo de bruces. Más que dolor siento confusión: ¿contra qué he chocado?

Me incorporo y extiendo a tientas los brazos. Toco una superficie gélida, como de hielo. La sensación térmica se me hace desagradable al tacto. Aguzo la vista, escudriñando eso que está enfrente de mí y que palpan las yemas de mis dedos. Es una especie de muro, un muro transparente, casi invisible. A mi derecha e izquierda no distingo con claridad los límites de la barrera que me separa de ti. Parece no tener fin. Elijo andar hacia mi izquierda sin separarme del muro. Seguro que hay algún límite. Tarde o temprano daré con él.

Pasan las horas, me voy alejando paulatinamente y sigo sin hallar ni un hueco, ni una puerta de salida. Lo extraño es que por más que me desplazo tú no dejas de estar delante de mí, a escasos metros de distancia. He empezado a mover las manos arriba y abajo, tocando en todo momento la superficie helada. Diría que no es plana sino curvada, posiblemente cóncava. Miro hacia arriba. Tampoco veo el límite superior de la barrera pero por su forma juraría que se inclina un poco sobre mí. Decido detenerme y pensar.

Una duda me asalta: ¿y si el muro no fuera tal? ¿Y si no tiene principio ni fin porque no es una barrera plana y horizontal? ¿Y si en realidad el muro es una cúpula? Tiene sentido: estoy encerrado en el interior de una cúpula inmensa, tan grande que no he hallado su final hasta hoy, hasta que he deseado aproximarme a ti y conocerte mejor.

¿Quién me ha metido en ella? ¿Por qué razón está tan fría? ¿Es acaso de hielo? Hago memoria de lo ocurrido en lo que va de año, de cómo me he ido relacionando con el entorno desde hace meses atrás: me he encerrado en mí mismo, poco a poco, segundo tras segundo. Yo he creado la cúpula, yo me he metido en ella para protegerme del resto de la humanidad, del paso de los recuerdos. El hielo que la forma no es tal: es mi soledad. Dentro de la cúpula no hay dolor, no hay pena, no hay nada que me dañe. Y tampoco hay nada que me haga sentir vivo.

Tomo una firme decisión: he de salir de aquí, he de romperla, destruirla como sea. Ya he estado demasiado tiempo encerrado. Debo salir, ¡debo salir! Si no lo consigo me moriré de hastío.

Golpeo la superficie con todas mis fuerzas: patadas, puñetazos, empujones con el hombro. Cada embestida hace tronar el aire con un ruido sordo. La desazón ha sido reemplazada por furia, auténtica furia: voy a penetrar la cúpula sea como sea. Los nudillos empiezan a sangrar, los pies me duelen, me estoy desollando las rodillas, los hombros están a punto de fracturarse. Nada. No cede, no cede…

Horas después desisto. Me apoyo con las manos magulladas y ensangrentadas sobre la barrera. Estoy encarcelado dentro de mi propia fortaleza. No puedo salir, nadie puede sacarme. Es terrible.

Me dejo caer al suelo, poniendo mi espalda contra el hielo. Me acurruco, lleno de tristeza y desesperanza. Nunca más podré saber lo que es sentir. Nunca. Es un destino tan cruel que a base de pensarlo me pongo a llorar en silencio.

No, no puedo rendirme, debo tranquilizarme, debo pensar. Si yo he creado esta defensa perfecta entonces yo puedo destruirla. Seguro que sé cuál es su punto débil, debo haberlo olvidado.

Me levanto y observo la superficie que he aporreado, ahora sanguinolenta. Veo algo. Me acerco al hielo y lo analizo. ¡No puede ser!, creo que puedo distinguir…una pequeña grieta. ¡Se está agrietando! Definitivamente voy por el buen camino. Sin embargo no puedo seguir con los golpes. Me haría daño de verdad. Ya tengo la piel de puños, rodillas y hombros hecha trizas. He de encontrar otra forma de salir de mi prisión. Queda un rayo de esperanza.

Dentro de la grieta veo una hendidura. Entre ella podría colar algún papel. Te miro. Tengo tanto que decirte. Si te lo dijera seguro que el hielo se derretiría. Volvería a ser libre, volvería a ser humano. Un papel, una vía hacia la libertad. ¿Y si…?

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13 comentarios »

  1. ¿Alguna vez os habéis sentido autoaislados del mundo y sin saber cómo salir de la situación? ¿Qué hacer en ese caso?

    Comentario por quieroserpoeta — 15 septiembre 2008 @ 11:58 am

  2. Me ha encantado completamente el texto. Es tan poético… Sabes transmitir muy bien los pensamientos, los sentimientos, la tensión… y traspasar la barrera de la descripción abstracta para que llege al lector es complicadísimo. Enhorabuena.

    A tu pregunta: sí, me he sentido autoaislado del mundo y sin saber cómo salir. Creo que lo más importante es ser consciente de ello, en ese parámetro se empieza a derretir el muro de hielo, o de cemento, o de odio, o de soledad. Después, poco a poco, con paciencia…¡y no a golpes y a puñetazos, que mira cómo acabas! Porque termina uno más frustrado y más autoaislado.

    Después de las adulaciones… una par de cosillas 🙂

    – “no distingo con claridad los límites de la barrera que me separa de ti. Parece no tener fin”. Imagino que lo que separan y lo que parecen no tener fin son los límites, ¿no?. Por lo tanto tendría que ir en plural (imagino que eso es mero despiste de escritura”

    – He leído en un par de líneas “enfrente mía”, “delante mía” y se dice “enfrente de mí”, o “delante de mí”.

    Un saludo!

    Comentario por Juan Luis — 16 septiembre 2008 @ 12:28 am

  3. Lo de los puñetazos (en sentido figurado) es marca de fábrica. Tomo nota: más vale maña que fuerza.

    Respuesta a tus puntualizaciones:
    – Lo que no tiene fin es la barrera. La frase está bien. Lo que desconcierta es el mencionar los límites en la anterior. Lo dejo así aunque no esté del todo bien.

    – Corregido lo de “enfrente mía” y “delante mía” por “enfrente de mí” y “delante de mí”. Es cierto, la RAE no recomienda el uso de adverbio + pronombre posesivo en los textos elaborados. Gallifante para el caballero 🙂

    Para evitar que los comentarios se conviertan en una lista de errores que comete el autor (algo que queda bastante feo) agradecería que cualquier fallo en las entradas me la notificases por e-mail. Luego yo ya las corrijo y respondo.

    Otro saludo para ti, ‘apañero’.

    Comentario por quieroserpoeta — 16 septiembre 2008 @ 8:54 am

  4. Así será, discúlpame.

    Un abrazo y buen martes!

    Comentario por Juan Luis — 16 septiembre 2008 @ 8:57 am

  5. mmmm errores….me gusta que “halla herrores”.
    Sí, a veces pienso que el mundo se ha olvidado de mi o viceversa.
    Rompe el muro y disfruta del gozo de sentirte libre o en todo caso de sentir.

    Comentario por S. — 16 septiembre 2008 @ 10:06 am

  6. He llegado aquí por azar (del de verdad).
    Me ha parecido original tu relato, de hecho me ha dado una idea para escribir una carta a una amiga :).
    Sobre el estilo, yo evitaría juntar demasiadas frases cortas, es una americanada que no me gusta (hace la lectura, a veces, frívola) 😉
    Todo el mundo merece sentirse aislado alguna vez, es un gran regalo. Reincorporarse es más fácil en unos que en otros, todo depende del temperamento y el carácter de cada uno. Ser racional y objetivo ayuda mucho.
    Seguiré merodeando por aquí.
    Un saludo.

    Comentario por tantoril — 16 septiembre 2008 @ 7:42 pm

  7. Gracias por pasearte por mi (arrinconado) blog, la verdad es que es una satisfacción que se entienda lo que intento transmitir simplemente contando lo que siento sin más. Siempre he creído en la sencillez como mejor arma para contar las cosas.

    Y precisamente eso encuentro tambien aqui, en tu blog, sentimientos con pureza, bien descritos y sobre todo, que dicen algo. Y parece mentira que no siempre las palabras digan algo…

    ¿Y si…?

    Un saludo ^^

    P.D.: Muy majo el WordPress, lo digo porque estoy acostumbrado a los innumerables (y ya al final, entrañables) fallos de La Coctelera jajaj

    Comentario por azulperfecto — 16 septiembre 2008 @ 9:07 pm

  8. Juan Luis: No tienes porqué disculparte. Ésta es tu casa.

    S.: “Sí, a veces pienso que el mundo se ha olvidado de mi o viceversa.” No mientras yo esté aquí 🙂

    Tantoril: Suelo usar frases muy largas. Aquí me dio por ‘dispararlas’ más que por enrollarme. Me pudo la premura a la hora de redactar el texto.

    Azulperfecto: Elipsis, la clave para que el lector participe del relato (o eso espero). Describo un asunto sin resolver y una forma de solucionarlo, una que estoy barajando y que no me termina de convencer. Tiempo al tiempo.

    Éste es mi primer blog. Barajé usar otros proveedores de blogs, como los de Google (blogspot), pero tras registrarme en wordpress y ver este diseño, que sin ser mío me gustó mucho, decidí establecerme aquí.

    El bolígrafo en perspectiva da la idea de simplicidad y artesanía de lápiz y papel que busco transmitir: cualquiera puede expresarse con libertad.

    Comentario por quieroserpoeta — 16 septiembre 2008 @ 10:59 pm

  9. Ayer he sentido ese mismo muro de hielo que describes, realmente me sorprende que estando tan cerca, estemos tan lejos en ocasiones. Cuanta soledad, demasiados recuerdos, miradas furtivas que parecen decir no conocerme, palabras insustanciales, duele demasiado…
    El futuro nos tortura y el pasado nos encadena, aquí se halla la razón por lo cual nuestro presente se desvanece.
    Días de misatropía, de total abatimiento; conozco ese dolor, esa herida abierta que nunca cicatrizará.
    Afirmo que alguien se ha olvidado de cerrar aquella puerta, tras la cual el recuerdo rememora la candente herida.
    Miremos a los ojos a la muerte, de manera desafiente,sus cuencas vacias son el lugar en que dormitan los sueños.
    Ya no me quedan lágrimas…

    Comentario por Invisible... — 21 septiembre 2008 @ 2:05 am

  10. Invisible: siempre queda un rayo de esperanza. Siempre. No hay mal tan grande como para hundirnos por completo. El sol sigue saliendo por muy mal que nos sintamos con nosotros mismos y es precisamente ése el milagro de la vida.

    Comentario por quieroserpoeta — 22 septiembre 2008 @ 8:32 am

  11. Gracias por estar ahí.

    Comentario por Invisible... — 22 septiembre 2008 @ 12:36 pm

  12. pues no pienso mirar los ojos de la muerte por muy bonitos que sean o muy vacios que estén,y mis sueños no están en sus cuencas,en todo caso en una cuenca de tintorro del bueno,y si alguien se ha olvidao de cerrar la puerta,cierrala tú,hay que estar más animao invisible,que tan invisible no eres mira tú por donde,menos llorar y mas volutad por favor.
    Y navegante…tengo que pedirte un favorcillo………

    Comentario por S. — 22 septiembre 2008 @ 1:15 pm

  13. Tras algún golpe duro lo normal es estar un tiempo mal. Paciencia, todo pasa. Y si no siempre queda la idea del tintorro jejeje.

    S., pídeme lo que necesites. Si es algo privado usa el email de la página. Si no, aquí estoy, a tu entera disposición.

    Comentario por quieroserpoeta — 22 septiembre 2008 @ 6:44 pm


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