Sal al balcón y alza la vista
que en la inmensidad del espacio,
hogar para este exiliado,
huyo de un mundo pesimista.
Capitán de lo invisible
a bordo de un barco sin velas,
mástiles, timón o banderas:
son las notas de mi voz triste.
De brisa ausente y sin ruidos,
colmo mi pecho, aire inerte;
mas lanzo al vacío cien redes
que se ocultan a tus sentidos.
No capturo peces y perlas,
lo que busco no es palpable:
más valioso que los corales
son esos sueños que anhelas.
Acompáñame hasta el alba,
mírame allá en el cielo
que dejaré bajo tu lecho
mi ser, mi corazón, mi alma.
Por ti los días son radiantes,
por ti las noches son eternas,
por ti mis versos de poeta,
por ti mi son de navegante.

precioso
comentario por Yo — 12 Agosto 2008 @ 9:17 am
qué bonito!
comentario por La publicista — 13 Agosto 2008 @ 12:41 am
En estos tiempos de verso libre no esperaba tanta aceptación de las viejas normas de la poesía. Intentaré actualizar en próximos días (no sólo con poemas, claro está).
Muchas gracias por todos los comentarios de apoyo. Son muy importantes para mí, de verdad.
comentario por quieroserpoeta — 13 Agosto 2008 @ 12:50 am
quiero exiliarme
comentario por sara — 13 Agosto 2008 @ 3:48 pm
Nadies con un esplédido pasado por delante. Navegantes con ganas de viento…con la memoria como puerto de partida…
Me temo que no me he equivocado al visitar esta página.
¿Acaso no es posible regalar emociones?
El mundo de los finales felices, camina hacia el aroma imprevisible de los enfermos del alma.
comentario por Invisible... — 19 Agosto 2008 @ 7:05 pm
Chapó, Invisible, chapó. Pero dudo si quien está enfermo es mi alma o el entorno que me rodea. Quizás ninguno, quizás los dos.
Mi barco sin velas está en puerto firme esperando retomar el vuelo cualquier día, cualquier noche.
Un abrazo.
comentario por quieroserpoeta — 20 Agosto 2008 @ 12:15 am